Esta es una de las preguntas que más nos hacen: "Ya salgo en Google Maps, ¿para qué quiero una web?". Es una buena pregunta, y la respuesta honesta es que a veces no la necesitas todavía. Otras veces sí, y mucho. Vamos a explicar la diferencia sin vender nada que no haga falta.
Somos Daniel y Samuel, una agencia de dos personas en Madrid que hace webs para negocios locales. Podríamos decirte que siempre necesitas una. No es verdad, y por eso empezamos por la ficha.
Qué es la ficha de Google
Es el recuadro que aparece cuando alguien busca tu negocio, o algo como "peluquería cerca de mí", y que también sale en Google Maps. Su nombre oficial es Perfil de Empresa de Google (antes Google My Business). Lleva tu nombre, dirección, teléfono, horario, fotos, reseñas y botones para llamar o ir.
Crearla y mantenerla es gratis. Se verifica con Google y, una vez hecho, la gestionas tú desde el móvil o el ordenador.
Si tienes un negocio con local y no has reclamado tu ficha, esto es lo primero que debes hacer, antes que cualquier web. Es lo que más gente ve de ti en una búsqueda local, la que más fácil convierte una búsqueda en una llamada y no cuesta un euro.
Qué hace bien la ficha
- Sale en el mapa cuando alguien busca por zona. Para un negocio de barrio, esto pesa mucho.
- Muestra reseñas, que pesan mucho en la decisión.
- Da horario, teléfono y cómo llegar sin que el cliente tenga que hacer nada más.
- Permite subir fotos, publicar novedades y ofertas, y contestar preguntas.
- En muchos casos incluye botones de reserva o de enlace, según el tipo de negocio.
Para un bar de barrio, un estanco, una peluquería sin servicios complicados o una tienda de toda la vida, bien trabajada puede ser casi todo lo que necesitas en internet.
Dónde se queda corta
La ficha tiene límites, y conviene conocerlos antes de decidir:
- No es tuya del todo. Google decide cómo se muestra, qué campos ofrece y qué cambia de un año a otro. Si mañana modifica el formato o te suspende la ficha por un fallo de verificación, no tienes un plan B.
- Cuenta poco. No tienes espacio para explicar un servicio con calma, mostrar un trabajo con detalle, presentar al equipo o responder a las dudas que tiene un cliente antes de llamar.
- Compites en la misma pantalla que tus rivales. Tu ficha aparece junto a las de otros negocios del mismo sector, con el mismo formato.
- Depende de lo que busque la gente. Quien busca tu nombre te encuentra. Quien busca algo muy concreto ("implantes dentales con financiación", "reparación de aire acondicionado de coche") a veces llega antes a una página que habla de eso que a una ficha.
- Mides lo que Google te enseña. Ves llamadas y visitas según el informe de Google, pero no tienes tus propios datos de lo que hace la gente.
Cuándo basta con la ficha
Puede ser suficiente, por ahora, si se cumplen casi todas estas condiciones:
- Tu clientela viene sobre todo de tu calle o de tu barrio y del boca a boca.
- Lo que vendes se explica en una línea y no necesita comparación ni confianza previa.
- Ya tienes más trabajo del que puedes atender.
- La decisión del cliente es rápida y de bajo riesgo, como tomar un café o comprar el pan.
En ese caso, nuestro consejo es dedicar un rato a cuidar la ficha: fotos buenas, horarios al día (también festivos), categorías bien elegidas, descripción clara y reseñas contestadas. Con eso estás por delante de muchos.
Cuándo además hace falta una web
Cuando el cliente necesita confiar o decidir antes de llamar, la web empieza a pesar. Algunas situaciones típicas:
- Servicios que cuestan dinero o preocupan. Una clínica dental, un taller, una asesoría, una reforma. Quien va a gastarse un dinero quiere saber quién eres, qué haces y cómo trabajas.
- Quieres que te encuentren por lo que haces, no solo por tu nombre. Una página por servicio puede aparecer cuando alguien busca justo eso.
- Atiendes pedidos de presupuesto, reservas o citas y quieres recogerlos de forma ordenada, en lugar de depender de llamadas.
- Necesitas explicar condiciones, tarifas o procesos que no caben en una ficha.
- Quieres no depender de una sola plataforma. Una web es tu espacio. Si cambian las reglas de Google o de una red social, tu sitio sigue ahí.
- Quieres automatizar algo, como avisos al cliente, reservas con confirmación o seguimiento de contactos. Eso solo se puede hacer desde un sitio propio.
- Vendes a empresas o a clientes que comparan. Se espera que tengas web, y no tenerla resta credibilidad.
Si te reconoces en dos o tres de estos puntos, la web tiene sentido. Si te reconoces en uno solo y flojo, probablemente no sea urgente.
Cómo se complementan
La mejor forma de verlo es como un recorrido:
- La ficha hace que te encuentren en el mapa y en las búsquedas de tu zona.
- La web hace que te elijan: explica, da confianza y facilita contactar.
- La ficha lleva a la web con un enlace, y la web debería llevar de vuelta a tu ficha para que se pueda dejar una reseña y calcular la ruta.
Para que funcionen juntas:
- Mismo nombre, dirección y teléfono en la ficha y en la web, escritos igual.
- El enlace de la ficha apunta a la página adecuada, por ejemplo al formulario de cita o a la página de reservas, y no a una portada genérica.
- El horario se actualiza en los dos sitios a la vez. Un horario distinto en cada uno hace que el cliente se plante en una puerta cerrada.
- Las reseñas de la ficha se pueden mencionar o mostrar en la web, siempre reales y sin retoques.
Lo que no te cuentan siempre
Una web sin ficha lo tiene más difícil para aparecer cuando alguien busca por zona. Una web sin mantenimiento acaba con datos viejos, que es peor que no tenerla. Y una web bonita que nadie encuentra no trae clientes: hablamos de ello en ¿Tu web te trae clientes o solo está bonita?. Por eso incluimos la ficha de Google Business en el paquete Web de negocio, y no la vendemos aparte como si fuera algo extra.
Cuánto cuesta cada cosa
- La ficha de Google: gratis. Si no quieres encargarte tú, podemos ayudarte a montarla bien.
- Presencia, desde 390 € (sin IVA): una página a medida pensada para el móvil, con teléfono, mapa, horario y servicios. Unas 2 semanas. Es el escalón lógico para quien ya tiene ficha y quiere dar un paso más.
- Web de negocio, desde 790 €: hasta 6 páginas, ficha de Google Business, WhatsApp, agenda de citas y estadísticas sin cookies. De 3 a 4 semanas.
- Web + automatización, desde 1.490 €: reservas o captación automatizadas, avisos y respuestas automáticas.
- Mantenimiento opcional desde 19 €/mes, sin permanencia.
El mejor criterio de gasto lo explicamos en cuánto invertir en tu web. Y cuando vayas a comparar propuestas, qué pedir a quien te hace la web te evita sustos.
Cómo decidirlo en cinco minutos
Haz este ejercicio. Escribe en Google lo que haría un cliente que no te conoce, por ejemplo "[tu servicio] + [tu barrio]". Mira qué sale. Si tu ficha aparece, tiene buenas fotos y reseñas, y el cliente puede llamar o reservar sin más, vas bien. Si sales, pero te falta algo que el cliente necesita saber antes de decidir, ahí hay hueco para una web. Si ni siquiera sales, empieza por la ficha.
Si quieres una segunda opinión, cuéntanos tu caso. Miramos tu ficha y tu situación sin compromiso y te decimos qué haríamos nosotros, incluso si la respuesta es "todavía no necesitas web". También puedes escribirnos por WhatsApp. Si prefieres ver ejemplos, tienes nuestras webs de muestra por sector y el detalle de cada paquete en servicios.