Una web es una inversión: pregunta antes de pagar
No hace falta saber de tecnología para contratar bien. Solo hacer las preguntas correctas. Estas son las que te ahorran disgustos.
1. ¿El precio es cerrado?
Que te den un precio cerrado por escrito antes de empezar, no "ya veremos". Si el presupuesto se mueve cada semana, mala señal.
2. ¿La web va a ser mía?
El dominio, los textos, las imágenes y los accesos deben quedar a tu nombre. Que no te dejen "atado" para no poder irte nunca.
3. ¿Voy a poder actualizarla?
Pregunta si podrás cambiar tú cosas básicas (textos, fotos, precios) o si dependerás de ellos (y cobrando) para cada coma.
4. ¿Va a salir en Google?
Una web que no está pensada para Google es media web. Pregunta qué hacen para que te encuentren.
5. ¿Qué pasa cuando termina?
¿Te dejan tirado o siguen ahí si algo falla? Que quede claro qué incluye el mantenimiento y qué cuesta.
6. ¿Me lo explican sin jerga?
Si no entiendes lo que te dicen en la primera reunión, no va a mejorar. Quien trabaja bien te lo explica en tu idioma.
En resumen
Precio cerrado, la web es tuya, puedes actualizarla, sale en Google, te acompañan después y te hablan claro. Si algo de esto no está, pregunta antes de firmar.
Así es exactamente como trabajamos nosotros. Si quieres comprobarlo, hablamos.