Cuando alguien te hace una web, además del precio de crearla aparecen tres palabras que suenan a cobro recurrente: dominio, hosting y mantenimiento. Mucha gente las paga sin saber muy bien qué son, y a veces descubre tarde que el dominio de su negocio no está a su nombre.
Somos Daniel y Samuel, dos personas en Madrid que hacemos webs para negocios locales. Vamos a explicarte qué es cada cosa con una comparación sencilla, cuánto suele costar de forma orientativa y qué debes exigir.
La comparación del local
Piensa en tu web como si fuera un local:
- El dominio es la dirección de la calle y el nombre del rótulo. Es lo que escribe la gente: tunegocio.es.
- El hosting es el local en sí, el espacio donde están guardados tus archivos para que cualquiera pueda entrar a verlos.
- El mantenimiento es quien se ocupa de que el local esté abierto, limpio y sin goteras: actualizaciones, copias de seguridad, arreglos y cambios.
Los tres son cosas distintas, se pagan por separado (o van incluidos en un servicio, según con quién trabajes) y conviene saber cuál es cuál.
El dominio
Es el nombre de tu web, por ejemplo tunegocio.es o tunegocio.com. Se alquila por años, no se compra para siempre: si dejas de renovarlo, otra persona puede quedárselo.
Cuánto cuesta, de forma orientativa: un dominio .es o .com suele costar entre unos 10 y 20 euros al año, según dónde lo registres. Hay extensiones más raras que cuestan más. Si te piden cantidades muy superiores por un dominio normal, pregunta por qué.
Lo importante: tiene que estar a tu nombre. El titular del dominio, es decir, la persona o empresa que figura como propietaria, debe ser tú o tu negocio, con tus datos y tu correo. Y la cuenta donde se gestiona debería ser accesible para ti.
¿Por qué insistimos tanto? Porque si el dominio está a nombre de quien te hizo la web, o de una cuenta suya, y un día os distanciáis, desaparece o cambia de condiciones, puedes quedarte sin la dirección que has dado a tus clientes, que has puesto en tarjetas y en la ficha de Google. Recuperarlo puede ser un proceso largo, y en el peor caso, imposible. Es la historia más repetida entre dueños de negocios que han cambiado de proveedor.
Dos preguntas que debes poder contestar:
- ¿Quién figura como titular de mi dominio?
- ¿Tengo acceso al panel donde se renueva, o sé cómo pedirlo y me lo dan sin problemas?
Si trabajas con nosotros, el dominio va a tu nombre. Si ya tienes uno registrado, lo usamos.
El hosting
Es el servicio donde viven los archivos de tu web: textos, fotos, formularios. Está en servidores conectados a internet las 24 horas. Sin hosting, tu dominio apunta a nada.
Cuánto cuesta, de forma orientativa: depende mucho del tipo de web y del proveedor. Para una web pequeña de negocio local suele moverse desde pocos euros al mes hasta algo más si necesitas más recursos o servicios añadidos. Desconfía de las ofertas de uno o dos euros al mes sin saber qué incluyen y qué pasa al renovar, porque a menudo el precio sube después del primer año.
Qué mirar en un hosting:
- Velocidad. Una web lenta pierde visitas, sobre todo desde el móvil.
- Copias de seguridad. Que se hagan de forma automática y que alguien sepa restaurarlas.
- Certificado de seguridad (el candadito). Hoy debería venir incluido y renovarse solo.
- Soporte. A quién llamas cuando algo falla y si responden.
- Renovación. Cuánto cuesta a partir del segundo año.
El mantenimiento
Una web no es un folleto impreso. Es software que está en funcionamiento, que se actualiza, que puede romperse y que cambia con tu negocio. El mantenimiento cubre lo que pasa después de lanzarla:
- Actualizaciones técnicas y de seguridad.
- Copias de seguridad y vigilancia de que todo funciona.
- Cambios pequeños de contenido: un horario, un precio, una foto, un servicio nuevo.
- Revisión de formularios y avisos, para que los mensajes de clientes lleguen.
- Ayuda cuando algo falla.
Hay quien dice que no hace falta. Una web sencilla puede aguantar un tiempo sin tocarla, pero con los años acumula datos viejos, enlaces rotos o fallos de seguridad. Una web así da mala imagen, y es una de las señales de que tu web pierde clientes.
Cuánto cuesta con nosotros: el mantenimiento es opcional y empieza desde 19 €/mes, sin permanencia. Si prefieres encargarte tú de los cambios o pagar solo cuando haga falta, lo hablamos y lo dejamos claro por escrito antes de empezar.
Resumen de lo que pagas cada año
Con cifras orientativas, para que te hagas una idea:
- Dominio: entre unos 10 y 20 € al año, normalmente.
- Hosting: varía según el servicio. Pide siempre el precio de renovación.
- Mantenimiento: opcional. Con nosotros, desde 19 €/mes.
Son costes recurrentes pequeños comparados con lo que te cuesta una web que no funciona o desaparece. Ten en cuenta que pueden cambiar según el proveedor, y que los precios de terceros (registradores, hosting) los fijan ellos, no nosotros. Pide siempre una cifra por escrito.
Preguntas para hacer a quien te haga la web
- ¿A nombre de quién va el dominio? ¿Y la cuenta de hosting?
- ¿Qué incluye exactamente el precio inicial y qué se renueva cada año?
- ¿Cuánto cuesta renovar el segundo año?
- ¿Hay copias de seguridad? ¿Quién las restaura?
- ¿Qué pasa si quiero irme? ¿Me entregáis todo (dominio, archivos, accesos)?
- ¿Hay permanencia?
Si las respuestas son vagas, desconfía. Más preguntas útiles en qué pedir a quien te hace la web.
Costes que no son recurrentes
Para no mezclar: crear la web es un pago aparte, y se hace una vez. Nuestros paquetes, con precio cerrado y sin IVA, son:
- Presencia, desde 390 €: una página a medida pensada para el móvil. Unas 2 semanas.
- Web de negocio, desde 790 €: hasta 6 páginas, ficha de Google Business, WhatsApp, agenda de citas y estadísticas sin cookies. De 3 a 4 semanas.
- Web + automatización, desde 1.490 €: reservas o captación automatizadas, avisos y respuestas automáticas.
Para decidir cuánto destinar a cada cosa, cuánto invertir en tu web te puede orientar.
Cómo revisar lo que tienes ahora
Si ya tienes web, dedica diez minutos a tres comprobaciones:
- Mira en tu correo si recibes avisos de renovación del dominio, y a nombre de quién llegan.
- Pregunta a quien te la hizo quién es el titular y si tienes acceso.
- Anota cuándo caduca el dominio y pon un recordatorio en el calendario.
Si descubres que no controlas tu dominio, mejor saberlo ahora que el día que caduque.
Hablamos
Si quieres que revisemos cómo está montada tu web actual, o prefieres hacerla con las cuentas a tu nombre desde el principio, cuéntanos tu caso en una llamada de 30 minutos o por WhatsApp. Más detalle de los paquetes en servicios.